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Ahora decidí dar el siguiente paso: instalé en mi portátil Joli OS, un Web OS (sistema operativo para la web) tan ligero que funciona de maravilla para notebooks y en computadoras con bastantes años de uso, de nuevo lo mejor (o peor) trabaja en la nube, similar al funcionamiento de los Chromebook.
Si alguno se pregunta todavía qué es o para qué Jolicloud, espero el siguiente vídeo lo aclare:
Jolicloud Video Tour from Jolicloud on Vimeo.
¿Ustedes dejarían la estabilidad de un SO tradicional o más bien común (como Windows) para moverse a uno en la nube? Termino citando a @dreig cuando hace unos años mencionaba que:
Existe, en paralelo a este movimiento, una corriente de pensamiento reticente, que llega a asegurar que los sistemas operativos para la web pueden terminar con lo 2.0.El motivo es lógico: los prosumidores (consumidores y productores de información) no somos desarrolladores de código (más si este, como en la mayoría de las plataformas en las que interactuamos es cerrado). Defensor ejemplar de este punto de vista es Richard Stallman, de la Free Software Foundation y el proyecto GNU:Buen punto ¿y entonces? En mi caso, no soy tan radical y más bien disfruto probando entre las opciones de lo libre, lo privativo y lo que se mueva en el medio, aprendo de cada una, aprovecho sus ventajas y apropió lo que me sirve a mis actividades diarias o laborales.
“Una de las razones por las que no debes usar aplicaciones web para tus tareas de TI, es que pierdes el control. Tú debes estar en condiciones de realizar tus propias tareas en tu propio PC, en un programa amante de la libertad. Si usas un programa propiedad de un proveedor, o el servidor Web de otra persona, entonces quedas indefenso…el cloud computing es una trampa”.
¡Vaya fortuna! Antes de publicar esta entrada encontré una discusión muy reciente e interesante de algunos compañeros bibliotecólogos y profesionales de la información sobre el tema de computación en nube y #bibliotecas.